No creen. Aun cuando existe el compromiso del Ejecutivo de iniciar un diálogo con sus dirigentes en Lima para atender sus demandas, centenares de nativos continuaban ayer en paralización e incluso, en algunos sectores, radicalizaron su medida de lucha.En Atalaya, Pucallpa, unos mil 500 nativos asháninkas que desde el viernes mantienen tomado el aeropuerto de esa localidad, comenzaron ayer a levantar un improvisado campamento en la pista de aterrizaje del aeródromo, en señal de que no están dispuestos a dejar el lugar hasta que se concrete la solución a sus reclamos.