Un urgente llamado a las autoridades encargadas de administrar y supervisar los insumos químicos, formuló la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep).Ricardo Briceño, su presidente, consideró que se debe controlar con una mayor eficacia el ingreso del kerosene al valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), producto que sirve para la maceración de las hojas de coca que los narcotraficantes convierten después en cocaína."Es ilógico que se traslade a esta zona más de 50 mil galones sin ninguna incautación por parte de las autoridades", apuntó.