La Quinta Cumbre de las Américas, que concluyó ayer en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, puso de manifiesto el acuerdo para empezar una nueva era en las relaciones entre América Latina y Estados Unidos, pese a que la declaración final no logró la unanimidad de los 34 líderes participantes.La cumbre concluyó con el calificativo de "histórica", porque ha marcado un punto de inflexión en las relaciones entre EE UU y América Latina, gracias a los buenos augurios llevados hasta Trinidad y Tobago por el presidente Barack Obama.