El comandante general del Ejército, general Otto Guibovich, ratificó ayer que, de acuerdo a su criterio, "no hubo inteligencia" previa a la emboscada de la semana pasada, en Ayacucho, que ocasionó la muerte de 14 efectivos de la institución. "Nadie va a una patrulla para morir. Nadie va para suicidarse. Posiblemente ha habido un problema de inteligencia, tal vez una mala información. En todo caso, eso lo determinarán las investigaciones que se han dispuesto", enfatizó.