No hay mal que por bien no venga, dice el refrán y, en este momento, los fujimoristas deben de estar bastante de acuerdo. Porque la sentencia de 25 años de prisión que recibió Alberto Fujimori, por su responsabilidad en matanzas y secuestros durante su gobierno, ha provocado -como ya se venía sospechando- una reactivación del sector fujimorista del país, el que hoy ha colocado a Keiko Fujimori como la política con mayores adhesiones para los comicios presidenciales de 2011.La última encuesta nacional urbana de Ipsos Apoyo Opinión, difundida ayer por El Comercio, es bastante elocuente. En marzo, la hija mayor de Fujimori compartía el primer lugar en las preferencias electorales con Luis Castañeda Lossio (ambos tenían 19%). Pero para abril, después de la condena a su padre, su respaldó subió a 25%.