Los cuerpos de los 13 militares asesinados el último Jueves Santo en una emboscada terrorista contra dos patrullas, en la localidad de Sanabamba, Ayacucho, fueron localizados ayer por comandos que llegaron a la zona en tres helicópteros MI-17. Lamentablemente el mal tiempo impidió recoger los cadáveres. Según versiones de los agentes que participan en la operación, los terroristas llevaron los cadáveres a una trocha apartada para hacer creer a las fuerzas del orden que eran soldados heridos que esperaban ayuda. Al parecer, la idea de los criminales era atacar a las nuevas patrullas que iban en busca de sus compañeros caídos, pero eso no sucedió.Según algunos sobrevivientes, unas 200 personas, incluidos mujeres y niños, atacaron a las dos patrullas que en conjunto sumaban 31 agentes. Los dos grupos se desplazaban de Sanabamba a Supichipampa. Entre ambas agrupaciones -añadieron- había una distancia de un kilómetro. (Edición domingo).