El accidentado proceso judicial por el tema del espionaje telefónico sigue dando sorpresas. La cuestionada jueza María Martínez Gutiérrez, quien el 30 de marzo se inhibió de seguir viendo el caso, hasta ayer no había cumplido con entregar el expediente de la causa a la mesa de partes de la Corte Superior de Lima para la designación del nuevo juzgado que se hará cargo de la misma. Posiblemente no llegue a hacerlo, pues de acuerdo con fuentes del Poder Judicial la magistrada continuaría al frente de este importante caso.