Las prioridades de la ciudadanía chilena no pasan precisamente por el tema limítrofe con el Perú. El bajo crecimiento de su economía en el 2008, el debate previo a las elecciones presidenciales de diciembre y hasta la contracción en un 30% de las exportaciones de choros eran ayer los temas de preocupación en la opinión pública.Y, aunque fue inevitable abordar el asunto de la controversia marítima, este recibe un tratamiento mesurado en la ciudadanía. Con esa misma mesura, el canciller chileno Mariano Fernández prefirió aclarar que su país no ha descartado la posibilidad de objetar la competencia de la corte de La Haya."Chile reitera su pleno respeto a la corte como órgano judicial principal de las Naciones Unidas, y hará valer ante ella sus derechos conforme a las reglas que le son aplicables", leyó ayer el ministro en un pronunciamiento.