A medida que avanzan las investigaciones sobre los contratos entre Business Track (BTR) y el sector público y privado, más nombres salen a la luz.De esta lista, dos entidades llaman la atención: la Marina de Guerra y Protransportes del municipio de Lima.En agosto de 2008, el instituto armado pasó a engrosar la lista de clientes de la hoy investigada empresa. La Marina firmó un contrato con BTR por 45,617 nuevos soles para la adquisición de "material no letal". Según se informó, este material fue adquirido por la Dirección General de Capitanías y Guardacostas para la interceptación de naves que transportan drogas o artículos de piratería.