Apenas se enteraron de que el dueño de Business Track (BTR), Manuel Ponce, se paseó por el Congreso como Pedro por su casa, legisladores del APRA y la oposición expresaron su temor de haber sido víctimas de espionaje o de la colocación de micrófonos ocultos.Según el secretario general del APRA, Mauricio Mulder, además de la visita nocturna de Ponce Feijoo al Parlamento, ahora se suma el hallazgo de direcciones IP y acceso a computadoras de los legisladores en la oficina del socio de Ponce, Carlos Tomassio. "Entonces, no debe haber sido muy difícil meterse al Congreso y sembrar todo tipo de cosas (micrófonos) con el cuento de hacer un barrido electrónico.