Por un momento, deje volar su mente. Imagínese que la cocaína o la marihuana no se venden más en los callejones recónditos y oscuros de Lima ni en las esquinas, de noche y a escondidas o por delivery. Por el contrario, estas sustancias se comercializan libremente en las farmacias promovidas por el Ministerio de Salud (Minsa).¿Imposible? ¿Jalado de los pelos? Pues, para el alcalde de Surquillo, Gustavo Sierra Ortiz, esta debería ser la política del Gobierno en la lucha contra las drogas. El burgomaestre lanzó ayer la propuesta e informó que elaborará una iniciativa legislativa para entregarla al Ejecutivo. Además, pedirá una audiencia para plantear y defender su polémica postura de manera oficial.Sierra está convencido de que es el Estado quien debe hacerse cargo de la venta legal a través de un padrón oficial de adictos.