Además de ser procesados por interceptación telefónica y asociación ilícita por la jueza María Martínez Gutiérrez, los ocho "chuponeadores" de la empresa Business Track (BTR) podrían también ser juzgados por otros delitos. Esto si en los próximos 90 días el fiscal Walter Milla encuentra indicios razonables para acusarlos de pertenecer a un grupo criminal organizado. Fuentes de la fiscalía advirtieron ayer que precisamente las evidencias encontradas hasta la fecha justifican la investigación en el ámbito de la criminalidad organizada.(Edición sábado).