El periodista Pablo O’Brien, actualmente investigado por haberle ocultado a la comisión investigadora del Congreso sobre espionaje telefónico sus relaciones con la empresa "chuponeadora" Business Track y que tenía en su poder 86 audios con "chuponeos", reveló a ese cuerpo colegiado que el ex ministro Fernando Rospigliosi recibió un juego de audios de manera directa por parte de los responsables y no a través del correo postal como él viene insistiendo.La revelación de O’Brien pone, en verdad, en complicada situación a Rospigliosi, porque éste en declaraciones a la comisión Abugattás dijo que nunca vio las caras de los representantes de los "chuponeadores" y que los 13 audios con "chuponeos" y correos electrónicos que repartió a los medios de comunicación los recibió vía postal, en un sobre manila.