El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, sostuvo ayer que el desalojo a los invasores del Bosque de Pómac se hizo con todas las previsiones suficientes y que no se podía esperar más para intervenir, porque la superficie depredada en la zona ascendía ya a dos mil hectáreas.Detalló que en reiteradas ocasiones se postergaron los operativos en cumplimiento con una disposición judicial, a fin de garantizar el clima de tranquilidad en Lambayeque, pues, en las fechas en que se preveía la intervención había un paro.