El lunes 6 de octubre de 2008, el suboficial de la Marina de Guerra Martín Fernández Virhuez seguía conmocionado después de que el programa Cuarto poder propalara "la noche anterior" los primeros audios de las conversaciones entre Rómulo León y Alberto Quimper. Fernández llegó a las oficinas de Business Track SAC (BTR) y lo primero que hizo fue buscar a su jefe, el entonces contralmirante en retiro Elías Ponce Feijoo. Apenas lo vio, Fernández le reclamó: "Así no es, señor Ponce". No se detuvo y siguió reclamando: "Señor, con lo que usted ha hecho ayer, me ha causado un gran daño a mí y, también, a mi familia". Así lo describe la denuncia presentada ayer por el fiscal Walter Milla, obtenida en exclusiva por Perú.21.Al recordar este pasaje y contárselo a la Fiscalía y a la Policía, Fernández estaba revelando que los "petroaudios’ habían sido interceptados por órdenes de Ponce, el hombre que le pedía "chuponear’ números telefónicos a solicitud de terceros. Ese día, ante tal reclamo, Ponce solo atinó a responder: "A esta cojuda se le pasó". El denunciado Ponce se refería -según fuentes vinculadas a la investigación- a Giselle Giannotti Grados, "la única mujer que trabajaba con él". Estas fuentes señalaron que la respuesta del entonces contralmirante le hizo pensar a Fernández que Giannotti fue la que filtró los primeros "petroaudios’ que originaron el escándalo político.(Edición sábado).