Pese a los terribles momentos que vivieron, el martes, un grupo de policías en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, y que terminaron con la muerte de dos de ellos, para el presidente Alan García el operativo de desalojo de los invasores de este terreno fue todo un éxito. Por ello, en tono enfático, consideró "exagerado" pedir la renuncia del ministro del Interior, Remigio Hernani, y lo respaldó en el cargo.García y el premier Yehude Simon hicieron ayer oídos sordos a las voces, que no solo desde la oposición sino también desde el oficialismo, reclaman la destitución de Hernani, y sostuvieron que el trágico desenlace que tuvo la operación fue solo culpa de un asesino o, a lo más, de un pequeño grupo de criminales probablemente contratados por los invasores.