Para que todo marchara en paz fueron necesarias las armas... y que estas no se usaran. La paradoja resume lo que se vivió ayer en el Santuario Histórico Bosque de Pomac, donde unos 350 efectivos fuertemente armados de la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes) participaron, por aire y tierra, en el desalojo del segundo poblado más grande de invasores que, desde hace siete años, ocupaban unas 1.700 hectáreas del lugar.A las 11:20 a.m. el jefe de la Dinoes, general PNP Luis Muguruza Delgado, ingresó al mando del personal de élite al sector conocido como La Palería I. No obstante, no hubo disparos ni bombas lacrimógenas, porque las viviendas de adobe --una veintena-- estaban desocupadas, tal como constató la titular del Juzgado Mixto de Ferreñafe, Elvira Rojas Senmache, que estuvo presente en la operación.