Los asesinos de los policías abatidos en el desalojo de invasores del santuario histórico Bosque de Pómac, en Lambayeque, fueron contratados para repeler dicha operación, dijo el jefe del Gabinete, Yehude Simon. Aclaró que no se culpa a las personas pobres que invadieron dicha zona, y dijo que más bien debe investigarse a quiénes les compraron ilegalmente esas tierras, los invasores.A su vez, el procurador del Ministerio del Interior, Pedro de las Casas, presentó una denuncia contra nueve presuntos implicados en los homicidios, a quienes se imputan delitos contra la administración pública, la tranquilidad y seguridad, asociación ilícita, violencia contra la autoridad en su forma agravada y tenencia ilegal de armas.