Tras los hechos de violencia acaecidos durante el desalojo del Santuario Histórico Bosque de Pomac, donde murieron dos policías y otros siete fueron heridos, el jefe de la Segunda Dirección Territorial de la Policía de Chiclayo, José Ubaldo, que tuvo a su cargo la operación, admitió lo evidente: el desalojo se le fue de las manos. "Asumiré mi responsabilidad. Pondré mi cargo a disposición y me someteré a una investigación para que se conozca lo que pasó en Pomac", dijo Ubaldo. Según el jefe policial, un grupo de agentes se adelantó indebidamente para llegar a La Palería II, el centro poblado de Pomac que concentra la mayor cantidad de invasores. Ello ocasionó que los policías fueran emboscados.