Luego de desmantelar a la mafia de marinos en actividad y en retiro que grabó a Rómulo León y Alberto Quimper, la Dirección Antidrogas de la Policía (Dirandro) y la Fiscalía contra el Crimen Organizado ahora apuntan a las empresas que pagaron a Business Track S.A.C. (BTR) para realizar trabajos de "chuponeo" en contra de otros personajes de la vida política y judicial del país, cuyos nombres eran desconocidos.Fuentes confiables revelaron a El Comercio que, a una semana de haberse iniciado la compleja investigación de este caso, el colaborador con clave 000917 y los oficiales de mar Martín Fernández Virhuez y Jesús Ojeda Angles (acogidos a la figura de la confesión sincera) han coincidido en la misma versión: BTR "chuponeaba" a cualquier objetivo y a solicitud de diferentes empresas. Esta información viene siendo corroborada luego de que la Dirandro y la fiscalía penetraran en algunos de los 25 discos duros incautados a los seis detenidos de BTR. (Edición sábado).