Cada vez que se conoce más información sobre el robo de documento en el Ministerio de Salud, más dudas surgen sobre el suceso.Según un inventario que viene elaborando este ministerio para conocer el contenido de los documentos sustraídos del archivo central el 5 de enero, los autores del robo masivo tenían primero un especial interés en desaparecer archivos que sustenten el trabajo y los presupuestos de los proyectos de cooperación internacional; en segundo lugar, los registros de rendición de cuentas; y en tercer orden de importancia, documentación referida a la contratación de personal.