El técnico de tercera en actividad de la Armada Peruana Martín Fernández Vírhuez se ha convertido en el hombre clave en el conjunto de testimonios judiciales que se recogen luego de que el jueves pasado se capturara a seis presuntos integrantes de Business Track S.A.C. (BTR), la empresa responsable de la interceptación telefónica por el caso de los "petroaudios". Acogido a la confesión sincera, Fernández Vírhuez ha revelado al Ministerio Público el papel protagónico que tuvo en la intervención telefónica al ex ministro aprista Rómulo León Alegría y al ex directivo de Perupetro Alberto Quimper Herrera. Según la declaración que dio el último viernes ante el titular de la Tercera Fiscalía Supraprovincial, Walter Milla López -a la cual tuvo acceso Correo-, si bien Fernández trabajó desde mediados de 2007 en BTR, fue recién a mediados de febrero o marzo de 2008 que el gerente general de dicha empresa, el contralmirante AP (r) Elías Manuel Ponce Feijoo, lo contrata para "chuponear" los teléfonos de Quimper y León Alegría. "En el 2008, entre febrero o marzo, el contralmirante AP (r) Ponce Feijoó me propuso pinchar los números telefónicos. Me los dio en un papel, pero tuve conocimiento de que correspondían a los señores Rómulo León y un señor Quimper. Acepté y le pedí tiempo. Me dijo que me iba a pagar US$900 por cada línea", reveló, al recordar que durante seis meses realizó dicho trabajo y que cobró cada 20 de cada mes.