"El peor pecado de un hombre es la soberbia y la petulancia". Así resumió un agente antidrogas la operación que ayer terminó con la captura de seis presuntos integrantes de la organización que habría interceptado los teléfonos de Rómulo León, Alberto Quimper, Fortunato Canaán y otras personas involucradas en el caso de los llamados "petroaudios".El policía, que participó en el seguimiento a los involucrados, narró que un hombre que trabajaba en la empresa Business Track S.A.C., a quien habían maltratado y no le pagaban su sueldo, se acercó al Ministerio Público para denunciar las supuestas actividades ilegales que se hacían en el interior de esa empresa, cuyo gerente general es el contralmirante AP (r) Elías Ponce Feijoo, conocido como "Chito" Ponce. "Lo basurearon, lo ningunearon. El hombre iba a pedir el sueldo que le debían y le tiraban la puerta. Ni el teléfono le contestaban. Entonces, harto de eso, acudió a la fiscalía", narró el agente a El Comercio.