La pulla verbal entre el primer ministro, Yehude Simon, y el alcalde de Lima, Luis Castañeda, luego de que el segundo criticara la homologación de sueldos de los ministros y que el primero lo conminara a que antes de criticar asuma su responsabilidad en la lucha contra la pobreza, continuó ayer por la mañana cuando Simon retó al alcalde a un debate sobre pobreza. El burgomaestre calificó de desatinado a Simon y le respondió que quien más hizo en la lucha contra la pobreza es su comuna. "Creo que honestamente no he debido ser merecedor de esta violencia que por ahora es verbal", comentó, y dio por zanjado el tema dejando abierta la posibilidad de aceptar las disculpas de Simon si se las presentaba. Horas después Simon bajó el tono y dijo que no quiere un debate o polémica pública con el alcalde de Lima sino un acercamiento en temas importantes.