El nuevo presidente del Tribunal Constitucional (TC), Juan Vergara, dio ayer una muestra de lo que será su talante como conductor de una institución llamada a ser la máxima intérprete de la Carta Magna. Lo hizo utilizando estos dos adagios: "El que mucho abarca, poco aprieta" y "No pongo las manos al fuego por nadie", con los cuales se refirió a dos temas distintos en la forma, pero significativos en el fondo. En el primer caso, Vergara utilizó dicho adagio para defender la autonomía del TC y cuestionar al recientemente nombrado presidente de la Corte Suprema, Javier Villa Stein, quien propuso que el TC sea absorbido por el Poder Judicial como sala especializada en temas constitucionales. "Todos tenemos derecho a opinar, pero como una vez dijo mi abuela "el que mucho abarca, poco aprieta", y si el Poder Judicial no puede con lo que tiene cómo puede pedir más". Vergara dio estas declaraciones tras ser elegido titular del TC, evento después del cual dio una conferencia de prensa para detallar parte de las acciones que tomará después de juramentar el cargo el 6 de enero del 2009.