El estado de emergencia llegó a Tacna, pero no la paz. Desde las primeras horas, los disturbios continuaron. "RPP Noticias" informó de la muerte de unos de los manifestantes por impacto de bala, luego de darse a conocer la muerte de un bebé por inhalar gases lacrimógenos. Tacna amaneció rodeada de tanques y militares. Los establecimientos comerciales, oficinas y escuelas no se atrevieron a abrir sus puertas, mientras que en la periferia de la ciudad continuaban las marchas y ataques contra los edificios públicos. La principal preocupación de las fuerzas del orden fue evitar los bloqueos y cualquier acto de vandalismo cerca de la frontera con Chile. Alerta en Lima Paralelamente, el jefe del Gabinete, Yehude Simon, lanzaba desde Lima un ultimátum a la región fronteriza, al señalar que no enviaría ninguna comisión a dialogar mientras continúe la violencia. "Iremos cuando la población esté tranquilizada, cuando se demuestre que no habrá brotes de violencia y que el diálogo será abierto y sincero", indicó.