BUSCAN CORREGIR FALLAS EN MECANISMOS DE DIÁLOGO
7 de octubre de 2008

El domingo 28 de setiembre, el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, asumía en un programa televisivo su papel de "bombero" del Gobierno para solucionar los conflictos sociales. "Son pequeñas fogatas, pero si no las apago, se nos quema la casa", decía el primer ministro casi sonriendo. Sin embargo, resolver y anticiparse a los conflictos sociales parece ser una labor más complicada que apagar fogatas.El jefe de la Unidad de Conflictos Sociales de la Defensoría del Pueblo, Rolando Luque, señaló que existe en el Estado "poco conocimiento" para organizar procesos de diálogo confiables, técnicamente bien estructurados y con buen pronóstico. "Dialogar no es sentarse improvisadamente a ver cuánta agua llevo a mi molino", mencionó.Luque señaló que en estas "mesas de diálogo" destinadas a evitar los conflictos debe tomarse en cuenta los siguiente requisitos: 1) actores debidamente acreditados, 2) una agenda precisada y consensuada con anticipación, 3) información debidamente distribuida entre las partes para evitar asimetrías, 4) reglas de trato personal muy claras, 5) actas elaboradas sin sorpresas para nadie y con contenidos viables y 6) voluntad para imaginar soluciones en las que el otro se sienta incluido.