El objetivo se cumplió: con el laboralista Mario Pasco fuera del gabinete, la transferencia de competencias de las Mypes de Trabajo a Producción quedó en bandeja, pues el nuevo ministro de Trabajo, el aprista Jorge Villasante Araníbar, no hará respetar su fuero.Los encontrones, primero entre la ex ministra Susana Pinilla y su colega Rafael Rey y luego entre Pasco y también con el titular de Producción, serán ahora solo un mal recuerdo en el gabinete. El compañero Villasante se lavó ayer las manos: "Los demócratas respetamos las decisiones del Poder Legislativo".Si el Ejecutivo movió bien sus fichas para que el Pleno apruebe con 62 votos el jueves la norma, la segunda votación podría zanjar el tema, pues ningún oficialista por lo menos dará la pelea. "Esa votación se hizo por presión directa de Palacio. La suerte de Pasco ya estaba echada", reconoce una fuente oficialista.(Edición domingo).