El presidente Alan García desafía a todo aquel que critique su gobierno y el modelo económico neoliberal que impulsa a todo motor. En su opinión, los que protestan en las calles son los que más dinero reciben del Estado; por eso, frente al reclamo, él no cederá ni un paso."Si usted quiere, escoja otro presidente. Hágase subir los salarios y lo único que va a regalarle a su hijo es un proceso grotesco de un país que retrocede, que no tiene músculos productivos", dijo el Jefe del Estado al insistir en que prefiere apostar por la construcción de carreteras, puentes, puertos, aeropuertos, porque, según él, no desea un país con "pies de barro".