Las movidas y presiones en el interior del Tribunal Constitucional (TC) -que terminaron con la renuncia de su presidente, César Landa, y la asunción en, ese cargo, de Carlos Mesía, de filiación aprista- alarmaron al Instituto de Defensa Legal (IDL) y a partidos de la oposición como el nacionalismo y Unión por el Perú (UPP), que temen que el Apra tome el control de dicho organismo.Al director general de IDL, David Lovatón, le llamó la atención que la salida de Landa coincida con la decisión del TC de admitir a estudio un recurso sobre la matanza de El Frontón, perpetrada durante el primer régimen de García.El expediente, presentado por el IDL, busca que el TC declare la imprescriptibilidad del delito cometido por los marinos que ejecutaron a algunos reclusos ya rendidos en dicho penal. Lovatón indicó que estarán muy atentos al fallo sobre este caso.