El tono conciliador del presidente Alan García tras el paro convocado por la Confederación General de Trabajadores (CGTP) no duró ni 24 horas. Después de reconocer que hay razones para que "un 60%" de la población esté descontenta, el mandatario arremetió otra vez contra quienes participaron en la protesta.Incluso, denunció una conspiración de extremistas contra la estabilidad del país. "Estamos ante una maquinación, una conspiración. El presidente no es tonto ni ajeno a entender que este no es un problema de protesta solo porque sube el precio del petróleo y algunos alimentos", señaló.Consideró que hay sectores que "pierden su tiempo" y quieren aprovecharse de los paros para atacar el sistema democrático practicando la violencia. Esto se puso en evidencia --apuntó-- con acciones como el incendio en la sede del Gobierno Regional de Madre de Dios y el bloqueo de vías. "(Ellos dicen) en algún momento vamos a generar un gran tumulto en Lima para que el Gobierno se desfonde, el Parlamento se caiga, todos los sistemas se caigan y entonces llegamos nosotros al poder", puntualizó.