El ex obispo católico Fernando Lugo, que dejó los hábitos para combatir desde la arena política la pobreza y la corrupción en Paraguay, acabó con seis décadas de gobierno del centroderechista Partido Colorado, al ganar ayer unas históricas elecciones presidenciales. Con el 84.15% de las mesas escrutadas, el opositor Lugo, de 56 años, obtenía un 40.71% de los votos frente al 30.79% de la candidata oficialista, Blanca Ovelar, quien reconoció su derrota. El ex obispo, que aunque formado en la Teología de la Liberación, se ha cuidado de no mostrarse cercano a líderes populistas como el venezolano Hugo Chávez, prometió sacar adelante al país con una reforma agraria y la renegociación de acuerdos energéticos con Argentina y Brasil.