La anunciada firma de los presidentes de Chile y Ecuador, Michelle Bachelet y Rafael Correa, de una declaración conjunta en Santiago en la que ambos países ratificaron la vigencia de la Declaración de Santiago de 1952 y el Convenio de 1954, sirvió de escenario al mandatario de Quito para desear suerte a su homóloga en la Corte de La Haya, y reiterar -una vez más- que entre Perú y Ecuador no existe ningún problema limítrofe.El anuncio de la firma fue hecho después de la reunión que ambos mandatarios mantuvieron durante casi dos horas en La Moneda, en la que también firmaron un acuerdo de complementación económica y uno de asociación estratégica. Correa felicitó entonces la vocación de diálogo y de paz de los países de América del sur para defender sus diferencias limítrofes, y reiteró que Ecuador no tiene ningún problema de estas características con Perú. De este modo redundó en lo expresado en numerosas ocasiones tanto por las autoridades de Quito como por las de Lima respecto a ese asunto.