"Cuando hace dos años llegó el gas de Camisea, había mucho interés en el barrio, pues resultaría más barato, pero el costo de instalación es muy alto (S/. 1,200 para un punto de conexión y S/. 2 mil para dos conexiones), por eso solo algunos vecinos pudieron cambiarse", nos cuenta Esther Olivera, residente de San Miguel, uno de los primeros distritos a los que llegó el gas natural (GN) pero que al igual que los otros cinco distritos –Pueblo Libre, Surco, Jesús María, Lima Cercado y Magdalena– presenta niveles mínimos de conexión en los hogares.