El puerto del Callao congregaba en la tarde de ayer a un total de 12 naves atracadas en sus distintos muelles. Pero las actividades de estiba y desestiba no se iniciaban en un gran número de ellas --cinco con carga en contenedores--, debido a que persistían las disputas entre los trabajadores marítimos y los operadores portuarios, como pudo comprobar El Comercio en un recorrido por este terminal marítimo.Recién por la noche (pasadas las 10 p.m.), la ministra de Transportes y Comunicaciones, Verónica Zavala, informó que entró al puerto con 250 policías para evitar los actos de hostilidad de un piquete de trabajadores que impedían a sus colegas responder al llamado de las empresas que firmaron el acta de compromiso, acordado previamente entre la partes, para negociar un futuro incremento salarial.(Edición sábado).