La decisión del gobierno de rebajar los aranceles y modificar 4,224 partidas que comprometen a la mayoría de sectores productivos del país busca principalmente una mayor competitividad, eficiencia y productividad de la economía peruana, señala el Servicio de Estudios Económicos del BBVA. Sin embargo, considera que esta medida se debe complementar con otras reformas, entre ellas una mayor flexibilidad laboral. Destaca que esta vez la reducción no está restringida sólo a bienes finales, sino también a bienes intermedios y bienes de capital, con lo cual no sólo se favorece directamente al consumidor sino también a los productores. Señala también que el costo fiscal de la medida se reparte de manera bastante equitativa entre los bienes de consumo, intermedios y de capital.