El gobierno no imaginó que la medida que rebaja los aranceles a más de 4,224 partidas provocaría fuertes dolores de cabeza por la protestas del sector empresarial. Pero ayer decidió poner punto final a las expectativas de reducir dichas tasas.El ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, precisó que no se retornará al nivel arancelario que tenían ciertos bienes finales antes de la reducción. Solo se comprometió a bajar el arancel para la importación de insumos que utiliza la industria nacional para producir dichos bienes.En ese sentido, informó que la próxima semana tendría lista la propuesta para corregir algunos problemas originados con la reciente reducción de aranceles. (Edición sábado).