Un comunicado de prensa difundido ayer por la Asociación de Productores de Cemento (Asocen) dio cuenta del malestar que la decisión del Gobierno, de eliminar el arancel de 12% que gravaba las importaciones de cemento (entre otras partidas), ha causado en la industria local. Según el gremio, con esto solo se estaría beneficiando a la transnacional mexicana Cemex, la que, según el comunicado, ya ingresa cemento importado "con evidentes precios dumping". Este caso es investigado por el Indecopi, desde setiembre del año pasado. Estas empresas (Cementos Lima, Cementos Andino, Cementos Pacasmayo, Cementos Sur y Yura) sostienen que dicha eliminación, con el argumento de elevar la competitividad y eficiencia de la economía, no se ajusta a la realidad, toda vez que la capacidad instalada de la industria local supera en 50% la demanda total de cemento, incluyendo la demanda proyectada para la reconstrucción del sur chico.