Son dos las principales políticas a las que apunta la gran minería en el Perú: preservar el medio ambiente y contribuir con el desarrollo de las comunidades en las que sus compañías operan. Complicada tarea si se tiene en cuenta cuán fuerte es la percepción negativa que se tiene sobre esa actividad extractiva en general. En la actualidad, los controles exigidos por las autoridades como el Ministerio de Energía y Minas, así como por la tan anhelada licencia social, obligan a quienes dominan la extracción y producción de minerales a ser cada vez más cautelosos con los procesos que trabajan. Nunca más que ahora la responsabilidad social es tan necesaria para seguir existiendo.Y si no que lo digan cientos de pobladores del distrito de San Marcos, en la provincia de Huari, Áncash, donde está ubicada Antamina, una de las mayores productoras de cobre y zinc en el territorio nacional Ellos se han visto beneficiados con los programas de medio ambiente, salud, seguridad industrial y relaciones comunitarias que la empresa pone en marcha. Para el cumplimiento de estas políticas, Antamina ha destinado este año un fondo de US$ 10'000.000.(Edición domingo).