La convulsionada coyuntura internacional impulsada por la crisis del mercado inmobiliario que trajo abajo las bolsas del mundo en los últimos meses y que hizo quebrar un banco inglés (Northern Rock), genera preocupación en el gobierno, que proyecta para el próximo año un menor crecimiento económico (6.2%), con relación al presente año que estiman cerrará en 7.2%.Así lo sostuvo el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Luis Carranza, durante la presentación del Marco Macroeconómico Multianual 2008-2010 ante la Comisión de Presupuesto del Congreso.El titular del MEF manifestó que su despacho tuvo que ser "prudente" y considerar cinco razones para reducir sus proyecciones en el mediano plazo. Mencionó como primer punto, la existencia de una crisis en el sector inmobiliario en EEUU, la cual podría desacelerar -como segunda razón- la economía china y afectar al resto de los países.