El anteproyecto de la ley general de trabajo, que se encuentra en el Pleno del Congreso, no volverá a la Comisión de Trabajo, como lo pedía el sector privado. Sin embargo, los miembros del grupo legislativo solicitarán a la Mesa Directiva dos a tres semanas de plazo para que, en ese periodo, los parlamentarios se 'ilustren' y puedan llegar con mayores aportes al debate plenario.Durante este tiempo se convocará a empleadores, trabajadores y expertos para que den sus puntos de vista. El congresista Carlos Raffo consideró necesario que también se invite a los desempleados, toda vez que la iniciativa solo está dirigida al 15% de la Población Económicamente Activa.