A pocos días de que culmine el estudio de factibilidad para iniciar un posible acuerdo comercial con China, los pelos se le han puesto de punta a más de un empresario, tanto del sector textil y confecciones, como del sector manufacturero, que son las áreas más sensibles de un posible tratado bilateral, por el efecto que podría traer sobre las buenas cifras que está empezando a tener la industria tras varios años de vacas flacas."Para negociar con China hay que tener mucho cuidado. El estudio deberá precisar qué sectores no pueden negociarse, sino nos borran del mapa", afirmó el presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Eduardo Farah.