Según el vicepresidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Guido Valdivia, señala que el principal problema para encarar los fenómenos naturales son las debilidades estructurales del país, como la falta de planificación territorial, la ocupación informal del suelo y las limitaciones del sistema de inversión pública para ejecutar con rapidez las obras de prevención. "Sería terrible invertir cerca de 20 mil millones de soles en grandes obras de infraestructura y que luego no sirvan adecuadamente porque no existe una entidad que las opere de manera eficiente ni un mecanismo claro para financiar su operación y mantenimiento", manifestó. Recordó que varias obras destinadas a reducir el impacto de futuros eventos climáticos, como en el norte del país, por el Niño Costero de 2017, aún no han concluido. Además, aún no se definido al responsable de administrar y mantener esa infraestructura una vez culminada.