En una reciente entrevista, la electa presidenta de la República, Keiko Fujimori, afirmó que se enfocará en “quitar” las trabas burocráticas que afectan el desarrollo de la pequeña y microempresa (mype). “Hemos hecho una serie de planteamientos para agilizar la creación de pequeñas empresas para que con una sola declaración jurada puedan abrir. En los tres primeros años, a las mypes no se les va a cobrar impuestos, porque el Estado tiene que acompañarlas en este proceso. Tenemos muchas esperanzas en nuestro plan de gobierno”, anotó. El programa de Fuerza Popular, agrupación que representa la mandataria, cuenta con todo un capítulo para impulsar a las mypes y su formalización. Entre ellas: programas de apoyo empresarial, ventanilla única digital: Sunat-Sunarp-Indecopi, beneficios tributarios, programa de créditos para las mype, crédito tributario por contratación de practicantes, presupuesto para compras Myperú, mype digital y parques industriales. No obstante, no toma en cuenta los problemas institucionales que obstaculizan el desarrollo del sector. El gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), Víctor Fuentes, describió esta problemática al señalar que buena parte de la informalidad y enanismo empresarial de nuestro país está asociada a las reglas de juego que determinan el comportamiento empresarial, con lo cual tratar de resolver los problemas flexibilizando un aspecto como los impuestos “es, sin duda, una mirada parcial”. Para Fuentes, el éxito de los tres años de exoneración no depende del beneficio en sí, sino de la capacidad del Estado para simplificar el sistema tributario. Sin esa reforma institucional, la recaudación esperada de las nuevas empresas será mínima. (Edición domingo).