Culminado el conteo de actas de votos por las autoridades, que dieron por ganadora a Keiko Fujimori, la calificadora de riesgo Moody's Ratings remarcó que “mantener la credibilidad de las políticas y la fortaleza institucional es fundamental para la calidad crediticia” del país. Hoy, la firma mantiene una calificación de Baa1 con perspectiva estable para Perú. A pesar de lo anterior, no ocultó en su informe que se espera ver, una vez en funciones, cuál será la línea económica real del Gobierno de Fujimori para no alterar esta nota. “Los mercados esperan claridad sobre posibles cambios en las políticas macrofinancieras y la regulación de la industria que podrían provocar un retroceso de la inversión tras las elecciones presidenciales de junio de 2026?, apuntó la calificadora. Respecto al vínculo de Perú con el desempeño regional, Moody's sostuvo que la exposición comercial y financiera directa, relativamente limitada, de América Latina al conflicto en Medio Oriente reduce su vulnerabilidad a interrupciones en el suministro de energía. En esa línea, destacó que países como Perú, pero también Chile y Bolivia, están sopesando la presión económica del conflicto gracias a los altos precios que encuentran en el mercado internacional para la exportación de commodities como el cobre, litio o el oro.