La inseguridad dejó de ser un problemas externo a la minería. Para Arturo Vásquez, el avance de la minería ilegal en distintas zonas ha afectado el control territorial y, según advierte, ya impide incluso realizar exploración. En ese escenario, el capital compara riesgos. Si el Perú es un país inseguro frente a Chile, Colombia, Canadá u otras plazas, pierde atractivo. Vásquez mencionó el caso de Pataz como una señal de alarma para cualquier inversionista extranjero. Sin seguridad para las operaciones y su cadena logística, la inversión puede irse.