Las empresas en el país ya vienen anticipando los efectos de un posible fenómeno de El Niño de gran intensidad, que podría afectar significativamente sus resultados financieros y el valor de sus activos. En este escenario casi inminente, el sector corporativo y gran empresa ha iniciado la evaluación de escenarios, mientras que las medianas y pequeñas firmas avanzan con mayor cautela debido a sus limitaciones de recursos y menor capacidad de gestión de riesgos, indicó a Gestión Víctor Tanaka, socio líder de auditoría de EY Perú. La preparación de las compañías se enfoca principalmente en la revisión de estructuras de costos, la postergación de inversiones no prioritarias y en la actualización de estimaciones contables con el objetivo de anticipar posibles impactos de la anomalía climatológica en la rentabilidad, dijo. “Uno de los efectos más relevantes será el reconocimiento de deterioro de activos, especialmente en industrias expuestas como pesca, agricultura, manufactura y transporte”, precisó.