El último quinquenio cierra con una paradoja en el sector eléctrico: las energías renovables avanzaron, pero no por conducción clara de los gobiernos de turno, sino por empuje privado, caída de costos y necesidad del mercado. Perú ganó proyectos solares y eólicos, pero perdió cinco años para ordenar una política que defina cuánto gas necesita como respaldo, qué redes debe reforzar y cómo evitar que la improvisación golpee el recibo de luz. En conversación con el diario Expreso, César Butrón, presidente del directorio del COES, sostuvo que la inestabilidad política casi no movió la aguja de las renovables. No las frenó, pero tampoco las impulsó con una estrategia decisiva. A su juicio, el Perú demoró más que Chile en incorporar estas tecnologías porque tuvo electricidad barata generada con gas natural.