Un indicador que permite dimensionar, en buena parte, el aporte de los compatriotas en el extranjero al país son las remesas desde el exterior, las mismas que contribuyen a la balanza de pagos. Gestión identificó que, en los últimos 10 años, las remesas provenientes del exterior casi que se han duplicado, desde los US$ 2,943 millones en el 2016 hasta los US$ 5,299 millones totalizados en el 2025. Y, al menos para este y el siguiente año, las proyecciones apuntan a crecimientos. De hecho, sin considerar el 2020, afectado por la pandemia, se acumulan 11 años consecutivos en los que el monto de las remesas fue aumentando a una tasa promedio de 8%. Incluso, dentro del último lustro, se tuvo aumentos de doble dígito: en el 2023, alcanzó los US$ 4,447 millones, un incremento de casi 20% interanual. Para este 2026, el Banco Central de Reserva (BCR) proyectó, en su reciente reporte de junio, que las remesas ascenderían a los US$ 5,515 millones, originando un incremento de más de 4% frente al 2025 o equivalente a US$ 216 millones más. Cabe mencionar que esta estimación fue ajustada al alza en US$ 162 millones respecto a la previsión realizada en marzo. En tanto, para el próximo año, se espera que la cifra ascienda a los US$ 5,735 millones, 8.2% más frente a lo estimado para este 2026 o alrededor de US$ 220 millones más.