La transición energética y la cartera de proyectos mineros en el Perú están acelerando la demanda de componentes clave para plantas de procesamiento. Ante ese escenario, la multinacional Bradken decidió convertir al país en su hub de exportación para América Latina. Claudio Pérez, Vice President Sales – Latin America de la firma, anunció que la compañía inaugurará una nueva fundición en Chilca en la primera semana de julio para fabricar revestimientos de acero para molinos, con una inversión mayor a US$ 100 millones. Dicho proyecto nació con la compra de Fundición Tecnológica (Funtec). Bradken adquirió el terreno y la iniciativa industrial de la compañía peruana. “Fue una compra de un proyecto propiamente para una fundición. Fue una inversión para construir una instalación nueva básicamente desde cero”, explicó.